
El maravilloso paisaje de la India se compone de espacios, lugares y cultura únicos en el mundo. Agartala es uno de ellos. Es la capital del estado de Tripura y aunque no es elegida habitualmente como destino turístico, conserva el misterio y el encanto que buscan los viajeros inquietos. La naturaleza, con una rica flora y fauna se conjuga con la historia y principalmente con la arquitectura.
Al llegar a Agartala lo primero que sorprende son sus magníficos palacios, reliquias pertenecientes a las antiguas familias reales y que datan del siglo XIX, fecha en la que el Maharaha Krishna Manikya decidió convertirla en la Capital del estado.
La ciudad se encuentra ubicada muy cerca de Bangladesh, en la parte nororiental de la India. Posee un aeropuerto que la comunica con Calcuta.
El recorrido comienza por el Palacio Ujjayanta, de estilo indosaracénico, quizás la principal joya arquitectónica de la ciudad erigido en 1901. En él se encuentran los templos de Umanneshwar y el de Jagganath. Se extiende en dos plantas, junto a 28 hectáreas de exquisitos jardines.
A un kilómetro de aquí, se encuentra el Palacio Kunjaban residencia del Gobernador de Tripura, cuya figura se destaca sobre una colina. Los viajeros, sin embargo, pueden visitar la parte sur del Palacio.


