
Una de las imágenes que pueden definir a Amsterdam es el barrio Rojo, donde se encuentran las mujeres de vida fácil mostrándose a través de las vidrieras de fantasias de los deseosos turístas, los sex shop, ese color y calor que caracteriza a este barrio cuando cae la noche.
A pesar de todo este panorama pasear por la ciudad es realmente encantador, el colorido y encanto de los paisajes merece la pena visitar Amsterdam, ciudad que vive por años, desde el año 1200 en que el barrio Rojo empezó a vivir.

