
Formada por varias islas agrupadas, Antigua y Barbuda es una nación que se encuentra en el extremo este del Mar Caribe. Forma parte de las denominadas “pequeñas Antillas” y en sus territorios encontramos una fuerte influencia indígena, que ha podido mantenerse mucho más presente gracias a las dificultades para movilizarse entre islas de los antiguos colonizadores.
Como casi todas las regiones del Caribe, la colonización inglesa, española y portuguesa fue un episodio muy fuerte para la vida social y cultural de Antigua y Barbuda.
Es un destino famoso a nivel mundial por sus playas de arenas blancas y agua cálida, ideales para los amantes de tomar sol, descansar con los ruidos del océano y practicar deportes como el surf y el snorkel.
Algunas localidades que no debemos perder de vista en nuestra visita, tanto a nivel natural como cultural, incluyen el Museo de Antigua y Barbuda (ubicado en un edificio de 1750 que es el más antiguo de la isla), la Casa Clarence (en Saint John’s), el Centro de Interpretación Dow’s Hill, las playas de Crab Hill, Darkwood, Dickenson Bay y Doigs, y finalmente la Cueva Darby, uno de los lugares con mayor interés arqueológico de la isla y alrededores.


