
En Viña del Mar, Chile, encontramos el primer bar de hielo de Latino América. Esto es algo normal en ciudades europeas como Estocolmo, pero para los climas más templados de América del Sur es una novedad, y el pueblo chileno ha sabido aprovechar su condición de precursor en la zona.
A poco más de 500 metros de una playa muy concurrida, Antartic Ice Bar ofrece una temperatura de 5 grados bajo cero en su interior, un contraste increíble con el calor y los climas soleados que suelen vivirse en el balneario de Viña del Mar.
Todo, desde las bancas y las mesas hasta los platos y los muros, está hecho con hielo. El bar recuerda mucho a los iglus típicos de Alaska y antes de entrar tenemos que pasar por una cámara intermedia donde la temperatura está más baja, es una suerte de preparación para el brusco cambio de temperatura entre las playas de Viña y el frío del Antartic Ice Bar.
Una vez dentro del bar, que tiene cerca de 72 metros cuadrados de superficie, podemos también acercarnos a la terraza, un lugar un poco más cálido donde ir acomodándonos a la temperatura.
Los tragos que más se piden están relacionados con las bebidas fuertes, ron y whisky y de esa forma los visitantes del bar entran en calor para disfrutar una experiencia diferente. Es como viajar al Ártico en pleno centro veraniego de Chile.
Un sistema computarizado de alta complejidad se encarga de mantener la temperatura del lugar, pero también hay otras funciones, como un recubierto de poliuretano en las paredes para mantener el frío del ambiente por más tiempo.
El proyecto, llevado a cabo por la familia González, está muy influido por los años que pasaron viviendo en Suecia, donde este tipo de bares es muy común.
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