
Batna es el ejemplo perfecto de la unión entre lo moderno y lo tradicional en la vida de Argelia. Se encuentra en la provincia homónima, al norte del país, y es una de las más importantes en la región de Chaoui.
Sus atractivos naturales se unen a los antiguos edificios y ruinas que combinan estilos románicas, árabes y europeos varios, creando una excelente amalgama para turistas de toda clase y gustos.
Muchos viajeros pasan por Batna debido a su ubicación, a pocos kilómetros de Constantina y la frontera con Túnez. Y esta gran movilidad de viajeros ha hecho que en los últimos años la ciudad crezca y ponga manos a la obra para la construcción de edificios, centros de entretenimiento, hotelería y teatros, siempre manteniendo el sello argelino pero adaptándose a los cambios.
Es una ciudad tranquila, donde el ritmo es mucho más pausado que en las urbes tradicionales de Argelia. Encontraremos estadios y centros deportivos, como el Primero de Noviembre y Seffouhi, o importantes establecimientos culturales como la Casa Municipal, donde se realizan exposiciones y talleres de todo tipo.
Los más pequeños puede divertirse a lo grande en el parque de atracciones Kechida, y en familia podremos recorrer las antiguas ruinas romanas y el estilo rural de las afueras de Batna, una experiencia verdaderamente sobrecogedora.


