
Situada al sur de la capital, a casi 300 kilómetros, Christchurch es una importante ciudad de la costa este de Isla Sur, en la provincia de Canterbury.
Es producto de las políticas colonizadoras de la Asociación Canterbury que hacia 1849, y con apoyo del Christ Church College de la Universidad de Oxford, extendía los ideales de un nuevo Jerusalén en territorios de la actual Nueva Zelanda. El objetivo fundacional era que la sociedad victoriana prosperase en una utopía de moral y valores anglicanos, pero el resultado fue bastante diferente.
Algunas de las atracciones más importantes de la región incluyen las cuevas de Redcliff. Allí se encontraron objetos que dan cuenta de la población por parte de los grupos cazadores moa. También hay influencia de otros grupos como los Ngai Tahu y los Ngati Mamoe.
Entre las distintas localidades y ciudades de Nueva Zelanda, Christchurch destaca por su importante perfil rural. Los productos lácteos, la carne de cordero y la industria alimenticia, fomentada por la temprana presencia de personal académico, han permitido que la ciudad se abastezca y perdure con el paso de los años.
En la actualidad el turismo es otra fuente de ingresos importante, gracias a su proximidad con pistas de esquí y los paseos naturales en lo Alpes Neozelandeses.


