
Guadalajara es la más septentrional de las provincias de Castilla-La Mancha, no es tan conocida por los turistas, pero sus atractivos son incomparablemente ricos. Goza de un clima excelente, con primaveras y otoños muy agradables, cuenta con plantas aromáticas de estilos muy variados.
La capital junto al río Henares, es una pequeña población de aire renacentista, que cuenta con monumentos como el palacio de los Duques del Infantado, además de las Iglesias de San Gines, Santiago, San Francisco y Santa María. Guadalajara resguarda en su capital las huellas de la familia Mendoza, en un ejemplo hermoso de la arquitectura como es el Palacio del Infantado.
Saliendo de la capital es donde se pueden apreciar los verdaderos pueblos de insólita belleza que conservan el sabor de la época medieval, Atienza, Sigüenza, Jadraque, los castillos y las catedrales engalanan las villas, las cuales la hacen mucho más atractivas para el turismo.
Bellos paisajes, pueblos pintorescos, villas con atractivos recuerdos históricos, notables obras de arte y fiestas que evocan la belleza de tiempos pasados.
Los valles de Bornoba, el Sorbe, el Valle del Badiel y la majestuosidad de la zona de Alto Tajo, la caza, la pesca son otros de los atractivos de mucho interés.


