
Líbano es un país de oriente próximo fronterizo con Israel y Siria cuya costa esta bañada por el mar mediterráneo.
Hasta los años setenta del pasado siglo Líbano no solo era el centro financiero de Oriente Próximo sino que estaba considerado como un destino turístico de primer orden y uno de los países más estables de la zona, sin embargo la terrible guerra civil y los conflictos con Israel rompieron este status convirtiéndolo en campo de batalla. En la actualidad Líbano lucha por salir adelante y entre sus posibilidades de hacerlo se encuentra el innegable encanto turístico que aun mantiene el país, por eso, este artículo obviará la guerra pasada y se centrará en el presente y futuro de antigua Suiza de Oriente Próximo.
Tierra original de los fenicios, representado por su árbol más típico; el cedro, Líbano es un país de verdes y fértiles valles, montañas escarpadas a las que acude la nieve y sin rastro de zonas desérticas.
A pesar de su tamaño el país ofrece una variada gama de paisajes que van desde la costa donde se asentaron ciudades de enorme valor histórico como Beirut, Biblos, Sidón o Tiro hasta la cadena montañosa conocida como Monte Libano que ocupa casi una tercera parte del país.
Turismo histórico, playas y mar, montañas, nieve y esquí, Líbano es una oferta enormemente amplia para un país pequeño en tamaño pero grande en historia y atractivos.


