
A más de 400 metros por debajo del nivel del mar, el punto más bajo de la faz de la tierra, en el Valle de Rift de Jordania, está localizado un mar de aguas tranquilas, relajantes, tibias, muy saladas. Un paisaje de una calma asombrosa: el Mar Muerto.
También conocido como “el mar de Lot”, donde se cree que han vivido los habitantes de cinco ciudades bíblicas: Sodoma, Gomorra, Adman, Zeboin y Zoar. Rodeado de colinas áridas y escasez de vida, pero rico en elementos como sales de cloruro de magnesio, sodio, potasio, bromo… En total, son 21 elementos entre los cuales 12 de ellos no se encuentran en ningún otro mar u océano y que atraen visitantes de todo el planeta a la región.
Visitar el Mar Muerto es sin duda una de las experiencias más interesantes para un turista y bañarse en sus aguas es una experiencia por lo menos inusual. Sumergirse en sus aguas es una tarea casi imposible. Los poderes curativos de sus aguas han sido aclamados durante miles de años: estimula la circulación sanguínea y acelera el proceso natural de restauración de la piel. Un verdadero balneario de salud y relajación que invita al visitante a volver año tras año.


