
En el extremo oeste de Arabia Saudí encontramos la ciudad de Taif, una ciudad milenaria reconocida a nivel mundial por la hermosura de sus jardines y la producción de algunas de las mejores uvas y granadas del país, recordemos que por su clima Arabia Saudí no se trata en su gran mayoría de un país agrícola.
El escenario montañoso otorga variedad respecto de otras localidades de Arabia Saudí, y un sistema de carreteras muy cuidado permite una rápida comunicación con otras ciudades creando una ruta turística especial, siendo Riad y Al-Madinah las principales uniones.
En verano Taif recibe centenares de viajeros que vienen a disfrutar de sus hermosos parques y plazas, así como los recorridos por las afueras de Taif, su circuito de campos y montañas únicos en Arabia Saudí.
Una atracción imperdible es el Parque del Rey Fahd, dedicado a una de las figuras políticas más importantes de la nación. También podemos pasear por los antiguos palacios de Ismaiel, Shubra y Bahawat, o deleitarnos con la estructura de la Mezquita del Profeta.
Otras mezquitas y edificios religiosos que no debemos perder de vista incluyen Al-Koaa y Al-Sanousi, que conforman el centro histórico de Taif.


