
Tallin es la preciosa capital de la República de Estonia. Es pequeña, no llega a los 400.000 habitantes; pero, es la ciudad más poblada del país y, su puerto, es el más importante, sin duda, del país.
La ciudad, en sí, se caracteriza por el contraste entre las preciosas torres medievales, en el centro de la misma; y, sus construcciones de estilo soviético, que encontramos en la periferia. Su centro histórico, desde el pasado año 1997, es Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco. Su casco antiguo recibe el nombre de Vanalinn. Sorprende al turista, por que mantiene las particulares características que poseía la propia ciudad, en la época medieval, con sus famosas casas de comerciantes y almacenes. Todas las calles confluyen en la Plaza del Ayuntamiento, o Rafkoja Platz. Allí, encontramos una torre de 64 metros de altura, que termina, desde el año 1930, en una antigua veleta, qu se ha convertido en el símbolo de la ciudad: Vana Toomas o el viejo guerrero.
Sin duda, es una ciudad muy recomendable para el turista que quiera respirar un ambiente medieval, como si volviera atrás, en el tiempo. Es una ciudad de cuento de hadas, sin duda.


