
En el centro de Francia se encuentra la capital del departamento de Indre-et-Loire. Tours, atravesada por el río Loira, forma parte del valle de Loira, zona conocida como El Jardín de Francia. La ciudad es un lugar estratégico, gracias a su situación, se encuentra en la ruta que une París con Burdeos. Es un centro económico y comercial que destaca por sus muestras artísiticas y arquitectónicas.
Una de las visitas obligadas es el viejo Castillo de Tours y el museo de Bellas Artes. Ambos edificios se encuentran en las inmediaciones de la catedral gótica de Saint-Gatien. Los tres edificios se encuentran en uno de los núcleos urbanos más visitados de la ciudad. El otro centro de interés es el que se encuentra alrededor de la plaza Plumereau. Allí se puede visitar la basílica medieval del San Martín. En esta zona además se encuentran los principales locales de copas y ocio nocturno.
En la zona del Ayuntamiento y el Centro de Congresos se encuentran otros muchos edificios de evidente corte renacentista. Además se puede prolongar la estancia en la ciudad para visitar los alrededores del valle del Loira.
En esta zona de Francia se come muy bien y la oferta de turismo gastronómico es rica y variada. Desde carne y pescado hasta productos de la tierra, los restaurantes de Tours se nutren además de excelentes vinos del valle del Loira y quesos de cabra. Después de comer y al caer la tarde la zona de la plaza de Plumereau está muy animada. Cabe destacar que Tours es también ciudad universitaria y eso se nota en el ambiente de la ciudad.

