
Trieste es una ciudad que encontramos en el norte de Italia, que está bañada por las aguas del Mar Adriático y, además, hace frontera con Eslovenia. Es una ciudad de unos 200.000 habitantes, que posee un clima suave y muy soleado; eso si, si no sopla el viento, que puede llegar de los 80 a 180 km/hr.
Aunque la ciudad es de tipo turístico, nos encontramos con una serie de monumentos de gran importancia, como son: el teatro romano, que fue levantado entre el s. I y II. E, incluso, en otros tiempos se asomaba al mar; incluso, en algunas ocasiones, la escena se tenía que parar, por culpa de que el mar llegaba hasta allí. En 1938, se descubrió y, además, se encontraron una serie de estatuas -nada más y nada menos-. También, tenemos la catedral de San Justo, es el monumento más importante de toda la ciudad, que encontramos en la colina, donde nos encontramos con la Camplidoglio romano, cuyos restos encontramos en la iglesia y en el campanario. La Catedral se construyó en el s. XIV, y desde el s. XI, se conservan las reliquias de San Justo, patrón de la ciudad. El museo de historia y arte -que se creó en el s. XIX, al lado de la Ortia Lapidario-. Y, el castillo de Miramar, realizado por el arquitecto Carlo Junkaren, para el archiduque Maximiliano de Halsburgo.


