
Despertares que son inolvidables, en Mangaratiba, a unos 150 km de Río de Janeiro, es un verdadero placer, el antiguo puerto y sus casas de colores enclavadas en la sierra profundamente verde forman parte de un muy buen punto de partida para que nos embarquemos hacia IIha Grande a una hora y media de navegación.
En una enorme barca que parte todos los días a as 7,30 de la mañana, donde el pintoresco muelle comienza a llenarse de gente con enormes paquetes, jóvenes viajeros, obreros y proveedores los cuales acercan todo tipo de víveres a la Gran Isla.
Su mar es muy calmo y cuando comenzamos a dividar la Villa de Abrao, abrigo, el corazón se nos acelera, nos gusta sentarnos parte del ecosistema, un lugar encantado, toda esta isla forma parte del APA, área de Protección Ambiental de Tamoios, y está subdividida en tres áras específicas, PEIG, Parque Estatal de Isla Grande, RBPS, Reserva Biológica de playa Sur, y PEMA, Parque Estatal Marino de Aventurero.
Hermosos lugares para bucear y realizar snorkel, con sus aguas tibias y totalmente transparentes, un bello lugar inolvidable que no podremos perdernos de visitar.

